Administración de Edificios

Certificación de ascensores: por qué es importante mantener tus equipos al día

La certificación de ascensores es un proceso fundamental para verificar que un equipo cumple con las condiciones de seguridad establecidas por la normativa vigente. Más allá de ser un requisito regulatorio, representa una oportunidad para comprobar que el ascensor se encuentra en condiciones adecuadas para continuar prestando servicio de forma segura a las personas que lo utilizan diariamente.

En edificios residenciales, comerciales, corporativos y de uso público, la certificación forma parte de una gestión responsable del transporte vertical. Preparar este proceso con anticipación y mantener un programa de mantención mensual permite enfrentar las inspecciones en mejores condiciones y favorecer la continuidad operacional de los equipos.

En Transve acompañamos a nuestros clientes durante todo este proceso, desarrollando los trabajos de normalización cuando son necesarios y entregando el respaldo técnico para enfrentar la certificación de cada instalación.

¿Qué es la certificación de ascensores?

La certificación de ascensores consiste en una evaluación técnica que verifica que el equipo cumple con los requisitos establecidos por la normativa vigente para operar de forma segura.

Es importante distinguir este proceso de la mantención de ascensores. Mientras la mantención tiene como objetivo conservar el correcto funcionamiento del equipo mediante revisiones mensuales programadas, la certificación corresponde a una inspección que comprueba el cumplimiento de las condiciones exigidas para su operación.

Ambos procesos son complementarios y forman parte de una adecuada gestión de los equipos de transporte vertical.

¿Cada cuánto tiempo debe certificarse un ascensor?

La periodicidad de la certificación depende del destino mayoritario del edificio.

En edificios destinados principalmente a vivienda, la certificación debe realizarse cada dos años. En cambio, cuando el edificio corresponde a equipamiento, como oficinas, centros comerciales, establecimientos de salud u otros usos definidos por la normativa, la certificación debe realizarse anualmente.

Además, la fecha en que corresponde efectuar la certificación dependerá de la recepción definitiva del edificio.

  • Si la recepción definitiva fue posterior al 21 de marzo de 2016, la certificación debe realizarse durante el mismo mes en que se otorgó dicha recepción.
  • Si la recepción definitiva es anterior a esa fecha, el mes de certificación se determina según el último dígito del número municipal del predio.

Conocer esta información permite planificar con anticipación las acciones necesarias para cumplir con los plazos establecidos.

¿Cómo ayuda la mantención en el proceso de certificación?

Un ascensor que recibe mantenimiento de ascensores de manera permanente suele enfrentar el proceso de certificación en mejores condiciones.

Las revisiones mensuales permiten verificar el estado del equipo, realizar ajustes cuando corresponde y detectar oportunamente situaciones que puedan requerir una intervención antes de la inspección.

Por ello, la mantención de ascensores y la certificación no deben entenderse como procesos independientes, sino como acciones que se complementan para contribuir a un funcionamiento seguro y confiable de los equipos.

¿Qué ocurre si el ascensor requiere normalización?

Durante la preparación para una certificación puede detectarse la necesidad de realizar trabajos de normalización.

Estas intervenciones tienen como objetivo adecuar el ascensor a los requisitos establecidos por la normativa vigente, permitiendo que el equipo pueda enfrentar el proceso de certificación en las condiciones requeridas.

En Transve desarrollamos los trabajos de normalización necesarios y acompañamos a nuestros clientes durante todo el proceso, entregando además la carpeta cero de los equipos como parte de la documentación asociada a la instalación.

La planificación permite enfrentar la certificación con mayor tranquilidad

Esperar hasta las semanas previas a la certificación puede dificultar la programación de los trabajos que eventualmente requiera el equipo.

Por el contrario, planificar con anticipación permite revisar el estado de los ascensores, coordinar las acciones necesarias y preparar la documentación correspondiente, facilitando el cumplimiento de los plazos establecidos por la normativa.

Esta planificación también contribuye a mantener la continuidad operacional del edificio y evitar interrupciones derivadas de observaciones que pudieron detectarse previamente.

Un acompañamiento técnico durante todo el proceso

La certificación representa una etapa más dentro del ciclo de vida de un ascensor. Desde la instalación de ascensores hasta la mantención mensual, cada etapa contribuye a que los equipos continúen funcionando de manera segura y confiable.

En Transve acompañamos a comunidades, empresas e instituciones durante todo este proceso, apoyando la preparación para la certificación, desarrollando trabajos de normalización cuando son necesarios y entregando soluciones para el mantenimiento de ascensores y otros equipos de transporte vertical.

Nuestro compromiso es contribuir a que cada instalación cumpla con las condiciones necesarias para seguir prestando un servicio seguro, confiable y acorde a las exigencias de la normativa vigente.

Comenta con Facebook